Cuando hablamos de un jardín lo primero que viene a la mente, quizá, es un lugar donde podemos ver todo tipo de plantas y flores. Técnicamente la palabra jardín significa según la Real Academia Española: “terreno preparado para cultivar plantas, flores y árboles con fines estéticos”. Muchas veces los jardines son hechos para ofrecer un espacio de paz y descanso. Para la Iglesia Episcopal un jardín es: “un espacio sagrado vivo para la oración, el servicio comunitario y el cuidado de la creación, sirviendo como remanso de paz y una herramienta de evangelización, nada más lejos de la verdad cuando hablamos del Proyecto Jardín de Fe presentado por el Rvdo. Can. Lorenzo Lebrija en el Taller de Formación para Líderes de Jardines el día 4 de abril de 2025.
Ese día el Padre Lorenzo nos lanzó el reto a personas sencillas como tú y yo de reinventarnos y decir si a Dios y al proyecto de vida ministerial de salir de las cómodas sillas de nuestros templos y crear fuera de ahí espacios donde reunamos a aquella gente que no va a llegar al templo pero que están habidas de que alguien le hable del amor de Dios respetando en lo que cada uno cree, sus perspectivas de vida y compartir la esperanza con cada uno de los miembros que formen ese espacio llamado Jardín de Fe. Así que el llamado del Can. Lebrija fue: “manos a la tierra, corazón en el cielo y a plantar se ha dicho”.

La base bíblica de este proyecto esta cimentada en el libro de Hechos 2: 42-47 que lee:
“Y eran fieles en conservar la enseñanza de los apóstoles, en compartir lo que tenían, en reunirse para partir el pan y en la oración. Todos estaban asombrados a causa de los milagros y señales que Dios hacía por medio de los apóstoles. Todos los creyentes estaban muy unidos y compartían sus bienes entre sí, vendían sus propiedades y todo lo que tenían, y repartían el dinero según las necesidades de cada uno. Todos los días se reunían en el templo, y en las casas partían el pan y comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y eran estimados por todos; y cada día el Señor hacía crecer la comunidad con el número de los que él iba llamando a la salvación”
Entonces teniendo esa base se nos sugiere que formar un Jardín de Fe, que es una comunidad que se reúne donde sea, no importa el número, que son comunidades afectivas donde lo más importante son las relaciones, nada importa más que tu prójimo, que se reúne para adorar a Dios y tener conversaciones sobre Jesús de forma orgánica. La mayoría de las personas que van al jardín no van a la iglesia por eso la importancia de llegar a ellas. Es importante que se cree un ambiente afectivo donde las personas, incluyendo a los niños, se sientan acogidas, cómodas y libres para orar, reflexionar las Escrituras haciendo realidad el movimiento de Jesús que evangelizo al mundo en el camino sabiendo con esto que a la primera iglesia le llamaban: “los del camino”. Recordando con esto que Jesús le dijo como respuesta a un escriba que le prometió seguirlo a cualquier lugar, advirtiéndole sobre lo difícil que era la predica constante en Mateo 8: 20: “El Hijo del Hombre no tiene donde recostar su cabeza”.

Y es así como comienza a hacerse realidad el proyecto de los Jardines de Fe en diferentes iglesias episcopales de Puerto Rico con el apoyo de nuestro Obispo Rafael, del Clero y de laicos comprometidos que tuvieron visión de futuro y fe en este movimiento de ir al encuentro de aquellos que están habidos de conocer más de Jesús en espacios donde se respeta cada creencia y cada forma de pensar.
En mi caso particular este sueño comencé a poner en práctica el Proyecto Jardín desde el mes de febrero de este año 2026 donde con el apoyo del Vicario de mi comunidad de fe Santa María Magdalena, el Padre Benny Chaparro, he ido plantando jardines en el área de Toa Baja y Cataño, donde más de uno de mis hermanos de la comunidad me acompaña en cada visita que realizo a los jardines, haciendo realidad el deseo de que se le dé la oportunidad a otros hermanos de que también sean lideres convirtiéndose en jardineros.
“Creo en el Proyecto de Vida Jardines de Fe y creo que si es posible acompañar el camino de aquellos que por alguna razón no van a una iglesia pero que ven en mi una esperanza de que Cristo es real y que nos cuida y guía.”
La llave que me ha abierto el camino como jardinera es la fe, el deseo y el empeño que le pongo a este proyecto de vida ministerial. Teniendo presente que en cada jardín que visito la regla principal es que no vamos a hablar de religión sino del amor de Dios para con nosotros al extremo de darnos a su Hijo para que muriera por nosotros y darnos la vida eterna, respetando y validando en lo que cada uno de ellos cree, lo que sea que sea que crean, pero les aclaro también como nos recomienda el Can. Lebrija, que ellos sepan que somos un jardín episcopal.
Creo en el Proyecto de Vida Jardines de Fe y creo que si es posible acompañar el camino de aquellos que por alguna razón no van a una iglesia pero que ven en mi una esperanza de que Cristo es real y que nos cuida y guía. Cada reunión que realizo me llena de el corazón de alegría porque veo en cada ser humano el rostro de Cristo y su amor infinito.
Les invito a que se den la oportunidad de formar un jardín en sus comunidades, no necesitas mucho, solo dejarte guiar por la ayuda y asistencia del Espíritu Santo, creer que si lo puedes lograr, comprometerte a escuchar, servir y amar a todos los que Dios ponga en nuestro camino, aunque tengamos pensamientos y creencias diferentes, cultivando así un espacio de vida sencilla, sagrada y humilde para ti y para los demás, orando con perseverancia y dejando que Dios haga su obra en ti y en mi y la lleve a feliz término.

Candidata a Ordenes Sagradas
Jardinera
Que sea Dios quien nos haga crecer.
Isabel Lynn-Ramos
Candidata a Ordenes Sagradas y Jardinera
Recurso: Cuaderno de Formación de Jardines de Fe, Rvdo. Can. Lorenzo Lebrija, 4 de abril de 2025, Santurce, Puerto Rico
